El alojamiento estaba muy limpio, con todo lo imprescindible para la estancia y arreglado adecuadamente, aunque la puerta del baño deja huecos a los lados y resta intimidad. La terraza exterior colinda con tejados muy cercanos donde se posan las gaviotas y los ruidos no te dejan dormir, tienes que cerrar las ventanas, al menos para los que somos de sueño ligero. La ubicación está bien, a 5 minutos del paseo marítimo y a unos 20 minutos del centro. Se aparca bien por los alrededores.
El bloque no tiene ascensor, y está en la sexta planta. Esta información deberían mostrarla claramente para poder tenerlo en cuenta si hay personas mayores.