Alojamiento mayormente cuidado y en un enclave bonito. Cocina bien equipada aunque se nota que es agosto, pasa mucha gente, y si miras al detalle no están las cosas tan limpias como cabría esperar.
Falta algo de mantenimiento (enchufes de las lámparas mesita de noche, algún enchufe de la cocina, mosquitera de cocina, luz de la campana extractora).
Lo más complicado el wifi. Te conectas a un amplificador de señal que en nuestro apartamento, en cuanto te alejas de la puerta de entrada se pierde. Cada vez que te quieres conectar tienes que volver a escanear el codigo y quedarte al lado de la puerta de entrada para hacer cualquier cosa. No se puede utilizar con fluidez para hacer cosas tan sencillas como leer el periódico o hacer alguna reserva.
La atención de la propietària muy buena.