Nos gustó la casa, la zona de juegos para los niños, la piscina, y sobre todo, la dueña, su amabilidad y cercanía.
La llame el jueves para decirle que si podría tener otro juego de sábanas, porque sobraba una habitación y como tengo una bebé que se despierta varias veces durante la noche, pues pensé en dormir separado con ella, y mi mujer con la mayor que duermen toda la noche, y así ellas descansan, pues por la tarde nos la trajo.
El viernes sobre las 7 de la tarde la llamé para decirle que no funcionaba la cafetera, a las 9 ya tenía otra nueva sin estrenar.
Estamos muy agradecidos y hay que valorar positivamente a aquellas personas que se curran su trabajo.