Ana y su marido unos profesionales , te indican y asesoran muy bien, tienen rutas para que hagas si no conoces esa zona
Están pendientes de todo.al elegir este establecimiento te sientes como que estás en casa de unos familiares, el lugar es muy tranquilo, la casa tiene barbacoa, el vecino de al lado es la carnicería , recomendable comprar carne ( muy buena y buen precio) y hacerse una buena barbacoa . El pueblo tiene unos cuantos restaurantes ( marisquerías) , no son caros , los fines de semana se llena de gente , y por lo general gente de la zona .
Me ha gustado todo , y sobre todo Ana y Mario , te hacen sentir como en familia👍