El chalet con todas las comodidades, la vajilla, cristalería y cuberteria estaban impecables casi nuevo, todo muy limpio, muy bien ubicado, tranquilidad absoluta. Íbamos con un bebé y nos pusieron una cuna y una trona gratuitamente y estaban completamente nuevas, el colchón creo que lo estreno mi hija, se agradece y más aún con la situación que estamos viviendo ( covid) que premia la higiene. Repetiremos el año próximo con el mismo chalet. Por poner un pero, las almohadas demasiado gruesas.