Sin duda una estancia maravillosa. Es un complejo con 5 casitas independientes, cada una de ellas con su jardín propio, hamacas y todo lo que puedas necesitar. Yo me alojé en la casa esfena y no nos faltó de nada, el servicio es como si fuera de un hotel: toallas de sobra, menaje completisimo, una botella de agua y otra de vino de bienvenida, limpieza increíble, tiene contenedores para reciclar...y así un largo infinito porque todo son detalles.El propietario Nicolás es muy atento, siempre está disponible para ayudarte y tiene unas instalaciones con jardines y piscina impecables. Todo fueron facilidades. Repetiremos.Muchas gracias por todo Nicolás!