Lo mejor de asturias concentrado en un pueblo con un encanto unico. Con gente acogedora y maravillosa con la que aprenderas( si quieres y eres curioso) la vida en la aldea. La casa impecable, con gusto y en un enclave espectacular. Lo mejor las butacas de enfrente de la cristalera ,con unas vistas unicas. Marian, la persona encargada de cuidar toda la casa,es encantadora,acogedora y unica.todo lo cuida con detalle y hace que lo que le pidas sea facil para ella. Sus comidas estan buenisimas,casera y de calidad. Merece la pena. Su trato nos hizo la estancia mucho mas agradable y nos acercó un monton a los paisanos de santa maria y a todo el entorno en el q se encuentra la casa. Es la mejor. La casa tiene todas las comodidades y la chimenea para los amantes del calorcito sea la temporada que sea,es perfecta. Compra viveres antes de llegar al pueblo y la bebida subiros al bar que es encantador y se esta muy agusto.
Volveremos. Paloma y jose.