Pros: Es una casa preciosa, amplia y muy acogedora. Es una casa con historia y está reformada con mucho encanto. Tiene rincones maravillosos como la chimenea de la cocina, o la barbacoa del patio, en los que te quedarías horas y horas charlando, riendo o simplemente mirando el fuego. La recomiendo encarecidamente.
Además, hay un excelente trato con la propietaria, es atenta y os indicará lugares para visitar si se lo pedís. (hacedlo porque merece la pena).
Además, la gente es muy acogedora en el pueblo. (Recomiendo un bar llamado "El Pozal" donde sirven unas hamburguesas deliciosas)