Sitio precioso y casa espectacular y acogedora.
Hemos pasado unos días fenomenales los cinco matrimonios y nos llevamos unos recuerdos inolvidables. Es un pueblo pequeño y muy tranquilo para descansar, y a la vez está muy bien comunicado con Alba de Tormes, Salamanca, Peñaranda.
Nos quedamos con la pena de no haber podido estar más días para poder disfrutar de la casa, tan bonita y acogedora, sobre todo de los desayunos mañaneros en tertulia, a la fresca, en el precioso y amplio patio exterior donde se estaba tan a gusto, y al atardecer con su piscina, barbacoa y su encanto. Y que hablar de su jacuzzi, Spa y amplias estancias para estar tantas personas.
Queremos agradecer también el trato recibido por parte de las propietarias, Maribel que no tuvimos el placer de conocerla personalmente, y Dori que nos recibió y atendió en cuanto llegamos, explicándonos y aclarándonos todas las dudas, y como no de su familia que nos hicieron todo muy fácil. Por todo ello recomiendo este maravilloso lugar para pasar unos días en compañía de familia o amigos. Os encontrareis como en casa.