Es todo muy nuevo, limpieza impecable, está decorado muy bonito, huele súper bien, y no le falta detalle, con un patio encantador. La anfitriona deja a tu disposicion muchas cosas que no te esperas pero que se agradecen mucho cuando te las encuentras. Ropa de cama y toallas de repuesto según los días que estés. Se supone que te dejan preparado para el primer desayuno, y hay para bastante más, además de unos dulces de bollería fresca el primer día. En fin, faltaría espacio para detallar todo lo que nos ha gustado. La comunicación con Dina ha sido una pasada, disponible en todo momento para cualquier duda y aportando información sobre la zona. Ha sido un placer!